4/11/2007
Lennie Tristano - Descent Into the Maelstrom (1953-1965)
 
posted by Tomás at 4/11/2007 01:16:00 PM | Permalink | 0 comments
Charles Mingus - The Black Saint & The Sinner Lady
 
posted by Tomás at 4/11/2007 01:15:00 PM | Permalink | 0 comments
Art Tatum - Live at the Crescendo
 
posted by Tomás at 4/11/2007 01:11:00 PM | Permalink | 0 comments
Nathaniel Hawthorne, Wakefield ((EEUU, 1804-1864))
" El insólito destino de Wakefield fue el de conservar la cuota original de afectos humanos y verse todavía involucrado en los intereses de los hombres, mientras que había perdido su respectiva influencia sobre unos y otros. Sería un ejercicio muy curioso determinar los efectos de tales circunstancias sobre su corazón y su intelecto, tanto por separado como al unísono. No obstante, cambiado como estaba, rara vez era consciente de ello y más bien se consideraba el mismo de siempre. En verdad, a veces lo asaltaban vislumbres de la realidad, pero sólo por momentos. Y aun así, insistía en decir "pronto regresaré, sin darse cuenta de que había pasado veinte años diciéndose lo mismo. Imagino también que, mirando hacia el pasado, estos veinte años le parecerían apenas más largos que la semana por la que en un principio había proyectado su ausencia. Wakefield consideraría la aventura como poco más que un interludio en el tema principal de su existencia.
(...)
El suceso feliz—suponiendo que lo fuera—sólo puede haber ocurrido en un momento impremeditado. No seguiremos a nuestro amigo a través del umbral. Nos ha dejado ya bastante sustento para la reflexión, una porción del cual prestar su sabiduría para una moraleja y tomar la forma de una imagen. En la aparente confusión de nuestro mundo misterioso los individuos se ajustan con tanta perfección a un sistema, y los sistemas unos a otros y a un todo, que con sólo dar un paso a un lado cualquier hombre se expone al pavoroso riesgo de perder para siempre su lugar. Como Wakefield, se puede convertir, por así decirlo, en el Paria del Universo. "
 
posted by Tomás at 4/11/2007 12:53:00 PM | Permalink | 0 comments
11/11/2006
fito paez - 11 y 6 en vivo
 
posted by Tomás at 11/11/2006 03:15:00 PM | Permalink | 0 comments
11/06/2006
Los Rodriguez -Palabras mas Palabras menos
 
posted by Tomás at 11/06/2006 02:59:00 AM | Permalink | 0 comments
Los Rodriguez -(Salud) dinero..y amor
 
posted by Tomás at 11/06/2006 02:59:00 AM | Permalink | 0 comments
Los Rodriguez Jam Session 1996 -25º Aniversario Jimi Hendrix
 
posted by Tomás at 11/06/2006 02:58:00 AM | Permalink | 0 comments
Ariel Rot & Julian Infante 1990
 
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Los Rodriguez - Rock and roll en la Plaza de algun Pueblo
 
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A.Calamaro & Ariel Rot Barcelona -Me estas atrapando (P.S.J)
 
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Los Rodriguez Grabaciones en el estudio (Buena Suerte 90-91)
 
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Los Rodriguez & Antonio Flores - Sol y Sombra 1991
 
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Los Rodriguez - Una forma de vida (My way - Ultimo Concierto 96)
 
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Los Rodriguez -Mi enfermedad
 
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Los Rodriguez en Estado Puro -Directos + Ineditos
 
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Los Rodriguez Unplugged -Thats Life (Jam Session 96)
 
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Los Rodriguez En Silikona Disco Bar 1991 -Un dia Menos
 
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Los Rodriguez -Sirocco 1990 ¡El Debut!
 
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Los Rodriguez - Todavia 1 cancion de amor
 
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Los Rodriguez en la Disco - Bar Silikona 90-91 (Medley)
 
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Los Rodriguez -Extras + Fiesta Revista Boogie en Sirocco 1991
 
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Los Rodriguez - Princesa (Ensayo)
 
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Me Hundo - Estelares
 
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Me Hundo - Estelares
 
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Estelares - Aire
 
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Estelares en vivo en La Trastienda (2006)
 
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Un dia perfecto - Estelares
 
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Estelares - Suena el Timbre
 
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Peregrinos Ardimos
 
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Estelares - 20 de noviembre vivo en la trastienda
 
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Estelares - Ella dijo - vivo en la 100
 
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Estelares - Jardines Secos vivo en Junin
 
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Estelares - En la Habitacion
 
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De La Hoya
 
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Estelares en el Pepsi Music 2006 - Moneda Corriente y Aire
 
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Estelares - Discopub
 
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10/02/2006
Algernon Blackwood, "La casa vacía" (fragmento)
" En ese instante, sus palabras se extinguieron repentinamente en la distancia y tomé conciencia de un abrumador sentimiento de deleite y alegría. Algo me había tocado los labios, y un fuego poderoso y dulce se precipitó hacia mi corazón y envió la sangre tumultuosamente por mis venas. Mi pulso latía locamente, mi piel resplandecía, mis ojos se enternecieron, y la terrible tristeza del lugar fue instantáneamente disipada, como por arte de magia. Volviéndome con una exclamación de júbilo, que de inmediato fue tragada por el coro de sollozos y suspiros que me rodeaban, observé... e instintivamente adelanté mis brazos en un rapto de felicidad hacia... hacia la visión de un Rostro... cabello, labios, ojos; una tela dorada rodeaba el hermoso cuello, y el antiguo, antiguo perfume del Este -¡por las estrellas, cuánto hace de ello!- estaba en su aliento. Sus labios nuevamente estaban en los míos; su cabello sobre mis ojos; sus brazos alrededor de mi cuello, y el amor de su antigua alma vertiéndose en la mía a través de unos ojos todavía fulgurantes y claros. Oh, el feroz tumulto, la maravilla inenarrable, ¡si sólo pudiese recordar!... Aquel aroma, sutil y disipador de brumas, de muchas eras atrás, una vez tan familiar... antes de que las Colinas de la Atlántida estuvieran sobre el mar azul, o que las arenas comenzaran a formar el lecho de la esfinge. Pero, un momento; ya regresa; comienzo a recordar. Cortina tras cortina se levantan de mi alma, y casi puedo ver más allá. Pero el espantoso elástico de los años, horrible y siniestro, milenio tras milenio... Mi corazón se estremece, y tengo miedo. Otra cortina se eleva y otra perspectiva, que va más allá que las otras, se hace visible, interminable, corriendo hacia un punto rodeado de gruesas brumas. ¡Y he aquí, que ellas también se mueven!, elevándose, iluminándose. Finalmente veré... ya comienzo a recordar… la piel morena... la gracia Oriental, los maravillosos ojos que contenían el conocimiento de Buda y la sabiduría de Cristo, aún antes que aquéllos hubieran soñado con alcanzarla. Como un sueño dentro de un sueño, me cautiva nuevamente, tomando una apremiante posesión de todo mi ser... la forma esbelta... las estrellas en aquel mágico cielo Oriental... los susurrantes vientos entre las palmeras... el murmullo del río y la música de los setos al inclinarse y suspirar en la dorada superficie de arena. Hace miles de años, hace evos de distancia. Se difumina un poco y comienza a pasar; luego parece surgir nuevamente. ¡Ay de mi!, aquella sonrisa de dientes resplandecientes... aquellos párpados de venas de encaje. Oh, quién me ayudará a recordar, pues se encuentra demasiado lejos, demasiado oscuro, y yo no puedo recordarlo completamente; aunque mis labios aún se estremecen, y mis brazos se encuentran aún extendidos, nuevamente comienza a desvanecerse. Ya hay una mirada de tristeza, demasiado profunda para expresar con palabras, al darse cuenta de que no es reconocida.... ella, cuya mera presencia pudo una vez extinguir para mí el universo entero... y ella se devuelve, lentamente, tristemente, silenciosamente a su oscuro e inmenso sueño, para soñar y soñar con el día en que la recordaré y que vendrá a donde pertenece. "
 
posted by Tomás at 10/02/2006 01:18:00 AM | Permalink | 0 comments
8/21/2006
Savinien Cyrano de Bergerac, "Historia cómica de los estados e imperios de la luna" (fragmento)
" Al día siguiente, en cuanto me desperté, fui a buscar a mi antagonista para hacerle levantar. «Es tan gran milagro -le dije yo- encontrar a un espíritu como el vuestro, tan genial, sumergido en el sueño, como ver el fuego sin acción». Él se molestó por esta torpe cortesía. «¿Es que no os arrepentiréis nunca -me dijo él con una cólera apasionada y a la vez cariñosa-, es que no os arrepentiréis nunca de usar esas palabras fantásticas? Sabed, pues, que tales vocablos ultrajan el nombre de filósofo, y que así como el sabio no ve nada en el mundo que no conciba, o que no crea poder concebir, debe rechazar todas esas expresiones de prodigios y milagros de la Naturaleza que han inventado los estúpidos para disculpar las debilidades de su inteligencia. "
 
posted by Tomás at 8/21/2006 12:01:00 AM | Permalink | 0 comments
8/08/2006
Katherine Mansfield, "Felicidad" (fragmento)
" A pesar de sus treinta años, Berta Young tenía momentos como éste de ahora, en los que hubiera deseado correr en vez de andar; deslizarse por los suelos relucientes de su casa, marcando pasos de danza; rodar un aro; tirar alguna cosa al aire para volverla a coger, o quedarse quieta y reír... simplemente por nada. ¿Qué pude hacer uno si, aún contando treinta años, al volver la esquina de su calle le domina de repente una sensación de felicidad..., de felicidad plena..., como si de repente se hubiese tragado un trozo brillante del sol crepuscular y éste le abrasara el pecho, lanzando una lluvia de chispas por todo su cuerpo? ¿Es que no puede haber una forma de manifestarlo sin parecer “beodo o trastornado”? La civilización es una estupidez. ¿Para qué se nos ha dado un cuerpo, si hemos de mantenerlo encerrado en un estuche como si fuera algún valioso Stradivarius? "
 
posted by Tomás at 8/08/2006 06:55:00 PM | Permalink | 0 comments
8/01/2006
George Eliot, "Middlemarch" (fragmento)
" Cierto que esos actos decisivos de su vida no fueron idealmente hermosos. Fueron la resultante de un joven y noble impulso forcejeando entre las condiciones de un estado social imperfecto, en el que los grandes sentimientos a menudo toman el aspecto de un error y la fe excesiva el aspecto de una ilusión. Pues no existe criatura cuyo ser interior sea tan fuerte que no esté determinado en gran parte por lo que encuentra en el exterior. Una nueva Teresa es muy posible que no tuviera la oportunidad de reformar la vida conventual, no más de lo que una nueva Antígona dedicaría su piedad heroica a desafiarlo todo por el entierro de su hermano: el medio en que sus ardientes proezas tomaron forma ha desaparecido para siempre. Pero nosotros, gentes insignificantes, con nuestras palabras y actos cotidianos, preparamos las vidas de muchas Dorotheas, algunas de las cuales pueden realizar un sacrificio mucho más triste que el de la Dorothea cuya historia conocemos. Su espíritu aún poseía aspectos hermosos, aunque no fueran ampliamente visibles. Su íntegra naturaleza, al igual que ese río que Ciro logró domeñar, se pierde en canales que no poseen ningún nombre importante sobre la tierra. Pero la influencia que ella ejerció sobre quienes la rodeaban tuvo una difusión incalculable: pues el aumento de la bondad en el mundo depende en parte de hechos ahistóricos; y que las cosas no nos vayan tan mal a ti y a mí como podrían habernos ido se debe en parte a las personas que llevaron una vida estrictamente oculta, y yacen en tumbas que nadie visita. "
 
posted by Tomás at 8/01/2006 11:46:00 PM | Permalink | 0 comments
7/24/2006
Heinrich Boll, "Opiniones de un payaso" (fragmento)
" Entré en el cuarto de baño, vertí en la bañera parte de las sales de baño que Minika Silvs me había dejado y abrí el grifo del agua caliente. Bañarse es casi tan bueno como dormir, y dormir es casi tan bueno como hacer "la cosa". Marie la llamó así, y pienso en la cosa siempre en sus términos. No podía concebir que ella hiciese "la cosa" con Züpfner, mi fantasía no tiene compartimentos para tales ideas, del mismo modo que nunca estuve seriamente tentado de revolver en la ropa interior de Marie. Sólo llegaba a imaginarme que ella jugaría a la oca con Züpfner,y me enfurecía. Nada de lo que yo había hecho con ella lo podía ella hacer con él sin parecerme traidora o prostituta. Ni siquiera le podía extender mantequilla sobre el pan. Si imagino que ella toma del cenicero el cigarro de él y lo termina de fumar, casi me vuelvo loco, y no supone ningún alivio saber que él no fuma y que es probable que juegue al ajedrez. Algo debía ella hacer con él, y debía hablarle del tiempo y de dinero. En realidad lo único que ella podía hacer para él sin pensar continuamente en mí era cocinar, pues esto me lo hizo tan raras veces, que no sería necesariamente infidelidad y fornicación. Me hubiese gustado mucho llamar enseguida a Sommerwild, pero era aún demasiado pronto, ya que me había propuesto despertarle de su sueño allá por las dos y media de la madrugada, y conversar con él largo y tendido sobre arte. Las ocho de la noche era una hora demasiado decente para telefonearle y preguntarle cuántos principios de orden le había hecho tragar a Marie, y qué comisión había recibido él de Züpfner: ¿una cruz abacial del siglo trece, o una madona centrorrenana del catorce? También reflexioné cómo le asesinaría. A los estetas lo mejor es romperles en la cabeza un valioso objeto de arte, con lo cual sufren, aún al morir, por el crimen artístico. Una madona no sería lo bastante valiosa y es demasiado sólida, y moriría con el consuelo de que la madona se había salvado; y una pintura no es lo bastante pesada, si se exceptúa el marco, y le quedaría también el consuelo de que el cuadro se conservaba. Podría yo raspar la pintura de un cuadro valioso y estrangularle o asfixiarle a él con la tela: ningún crimen perfecto, pero un perfecto crimen estético. "
 
posted by Tomás at 7/24/2006 01:05:00 AM | Permalink | 0 comments
7/23/2006
Falsos Profetas, "5 Palabras"
Solo en el mundo aquella noche decidi golpear tu puerta, no aguantaba más sin verte recordamos tus cinco palabras que luego darian origen a la tormenta el tiempo se fue quemando el reloj marco las dos te dije "adios, no extrañes tanto"

mal herido desangrando me puse a buscar tu nombre en un viejo diccionario y con tinta transparente se leia claramente: "esa mujer no te conviene", decidi apostar mi suerte y otra vez sali perdiendo en este juego traicionero

los años duelen con el tiempo una vejez en soledad yo en tierra y vos en alta mar buscando algo más

te invite a tomar un trago y mientras rosaba tu mano me lloraste tu pasado luego siguieron los besos responsables de llamar a tus temores mas añejos el corazón aun lastimado te rogaba que pararas que la noche terminara

no queria enamorarme es por eso que te dejo sollozo mientras se iba el invierno se hiso largo las noches no las recuerdo los dias no me conocieron desde entonces mi Argentina es la unica que me cobija ante el recuerdo de tu ibiza

pensamos dejar que pase el tiempo puede ser que sea peor, puede ser que sea mejor

la ventana esta cerrada una pelota va picando por el patio de tu vida creiamos estar muy solos lo cierto es que con el tiempo ese vacio fue creciendo supongo que prefiero eso antes que tenerte a mi lado pero con el alma lejos
una vida para pocos una muerte para todos y al final que es lo que queda

llega un par de vidas que no cierran promesas en veremos y una amor que nunca llega la alegria fue un momento que ha pasado por mi vida y flota ahorcado en el viento

los años duelen con el tiempo una vejez en soledad yo en tierra y vos en altamar buscando algo más

pensamos dejar que pase el tiempo puede ser que sea peor, ya lo se va a ser peor
 
posted by Tomás at 7/23/2006 04:19:00 PM | Permalink | 0 comments
Le dieron mil medallas ...
"Le dieron mil medallas, varios años despues nadie más se acordaba de él .. "
 
posted by Tomás at 7/23/2006 04:18:00 PM | Permalink | 0 comments
Las mujeres ...
"Las mujeres viven en su propia existencia, en cambio el hombre vive buscando algo que no sabe nunca lo que es"
 
posted by Tomás at 7/23/2006 04:15:00 PM | Permalink | 0 comments
7/13/2006
Gregory Benford, "Cronopaisaje"
" Vio a la multitud, y pensó en las olas que se movían a través de ella, rompiéndose en una blanca espuma que la tragaba completamente. Las pequeñas figuras captaban débilmente los bordes de las olas como paradojas, enigmas, y oían el tictaquear del tiempo sin saber lo que sentían, y se aferraban a sus ilusiones lineales de pasado y futuro, de progresión, desde la apertura de sus nacimientos hasta la inevitabilidad de sus muertes. Las palabras se aferraron a su garganta. Siguió adelante. Y pensó en Markham y en su madre y en toda aquella incontable gente, sin soltar nunca sus esperanzas, y en su extraño sentido humano, su última ilusión, de que no importaba el cómo los días avanzaran a través de ellos: siempre quedaba el pulsar de la cosas por venir, la sensación de que incluso ahora aún quedaba tiempo. "
 
posted by Tomás at 7/13/2006 01:09:00 AM | Permalink | 0 comments
6/25/2006
Massive Attack-Teardrop
 
posted by Tomás at 6/25/2006 06:43:00 AM | Permalink | 0 comments
How To Disappear Completely by Radiohead
 
posted by Tomás at 6/25/2006 03:56:00 AM | Permalink | 0 comments
RADIOHEAD-RABBIT IN YOUR HEADLIGHTS

Wow
 
posted by Tomás at 6/25/2006 03:19:00 AM | Permalink | 0 comments
Radiohead - No Surprises
 
posted by Tomás at 6/25/2006 02:53:00 AM | Permalink | 0 comments
Radiohead - Pyramid Song
 
posted by Tomás at 6/25/2006 02:19:00 AM | Permalink | 0 comments
Hawking: Space key to human survival
HONG KONG, China (AP) -- The survival of the human race depends on its ability to find new homes elsewhere in the universe because there's an increasing risk that a disaster will destroy Earth, world-renowned physicist Stephen Hawking said.
Humans could have a permanent base on the moon in 20 years and a colony on Mars in the next 40 years, the British scientist told a news conference.
"We won't find anywhere as nice as Earth unless we go to another star system," added Hawking, who came to Hong Kong to a rock star's welcome Monday. Tickets for his lecture Thursday were sold out.
Hawking said that if humans can avoid killing themselves in the next 100 years, they should have space settlements that can continue without support from Earth.
"It is important for the human race to spread out into space for the survival of the species," Hawking said. "Life on Earth is at the ever-increasing risk of being wiped out by a disaster, such as sudden global warming, nuclear war, a genetically engineered virus or other dangers we have not yet thought of."
The 64-year-old scientist -- author of the global best-seller "A Brief History of Time" -- uses a wheelchair and communicates with the help of a computer because he suffers from a neurological disorder called amyotrophic lateral sclerosis, or ALS.
One of the best-known theoretical physicists of his generation, Hawking has done groundbreaking research on black holes and the origins of the universe, proposing that space and time have no beginning and no end.
However, Alan Guth, a physics professor at the Massachusetts Institute of Technology, said Hawking's latest observations were something of a departure from his usual research and more applicable to survival over the long-term.
"It is a new area for him to look at," Guth said. "If he's talking about the next 100 years and beyond, it does make sense to think about space as the ultimate lifeboat."
But, he added, "I don't see the likely possibility within the next 50 years of science technology making it easier to survive on Mars and on the moon than it would be to survive on earth."
"I would still think that an underground base, for example in Antarctica, would be easier to build than building on the moon," Guth said.
Joshua Winn, an astrophysicist at MIT, agreed. "The prospect of colonizing other planets is very far off, you must realize," he said.
Hawking's "work has been highly theoretical physics, not in astrophysics or global politics or anything like that," Winn added. "He is certainly stepping outside his research domain."
Hawking's comments Tuesday were reminiscent of the work of American astrophysicist Carl Sagan, who was a believer in the existence of extraterrestrial intelligence.
Sagan, a Cornell University professor and NASA-decorated scientist who died in 1996, noted that organic molecules, the kind that life on Earth is dependent on, appear to be almost everywhere in the solar system.
Sagan played a leading role in the U.S. space program, helping design robotic missions and contributing to the Mariner, Viking, Voyager and Galileo expeditions.
But his work also focused on the search for habitable worlds and intelligent life beyond the solar system, as well as theories about life's origins, ideas popularized in his best-selling 1985 novel, "Contact," which was made into a film starring Jodie Foster.
At Tuesday's news conference, Hawking said he too was venturing into the world of fiction. He plans to team up with his daughter, 35-year-old journalist and novelist Lucy Hawking, to write a children's book about the universe aimed at the same age group as the Harry Potter books.
"It is a story for children, which explains the wonders of the universe," said Lucy Hawking. They did not provide further details.
 
posted by Tomás at 6/25/2006 01:52:00 AM | Permalink | 0 comments
6/18/2006
La singularidad
La Singularidad ─una noción que se ha infiltrado en multitud de ambientes, y cuyo portavoz más conocido dentro del género es Vernor Vinge─ describe el agujero negro que se creará en la historia en el momento en que la inteligencia humana pueda ser digitalizada. Cuando la velocidad y el alcance de nuestra cognición se nivele con la curva de precios de los microprocesadores, nuestro «progreso» se multiplicará por dos cada dieciocho meses, y luego cada doce meses, y luego cada diez, y finalmente cada cinco segundos.
Las Singularidades son, literalmente, agujeros en el espacio de los cuales no puede emerger ninguna información, y así los escritores de ciencia ficción murmuran ocasionalmente acerca de lo difícil que es contar una historia planteada tras el advenimiento de la Singularidad. Todo será diferente. Lo cual significa que el ser humano será tan diferente que lo que significa estar en peligro, o ser feliz, o sentirse triste, o cualquiera de los otros elementos que hacen que la tensión estrujar-y-soltar de un buen relato sea irreconocible para nosotros, los pre-Singularizados.
 
posted by Tomás at 6/18/2006 09:08:00 PM | Permalink | 0 comments
Aunque en ocasiones olvidar puede resultar frustrante, es totalmente necesario. Hay recuerdos que se tienen que ir.
De lo contrario nuestra actividad se vería impedida por un aluvión de recuerdos triviales y correríamos la misma suerte que Shereshevski. Nos molestarían continuamente una cantidad de detalles triviales que atraparían nuestra atención, no podríamos darle sentido a lo que experimentamos.Resulta paradójico que una de las funciones principales de la memoria sea la de impedir que se codifique información nueva, esta inhibición es una parte del aprendizaje, ya que impide que las trivialidades distraigan la atención de la información más importante.
Es decir, para aprender también hay que saber olvidar.
 
posted by Tomás at 6/18/2006 09:02:00 PM | Permalink | 0 comments
6/10/2006
Pennington & Palencia
 
posted by Tomás at 6/10/2006 04:29:00 AM | Permalink | 0 comments
Robert Graves, "Yo, Claudio" (fragmento)
"Y quizá sobreviví porque las enfermedades no pudieron ponerse de acuerdo acerca de cual de ellas tendría el honor de rematarme. Para empezar nací prematuramente, a los siete meses de gestación, y luego la leche de mi nodriza no me sentó bien, de modo que me estalló un terrible salpullido en toda la piel, y después tuve malaria, y sarampión, que me dejó levemente sordo de un oído, y erisipela, y colitis, y finalmente parálisis infantil, que me acortó de tal modo la pierna izquierda, que me vi condenado a una permanente cojera. (...) Pero yo vivía en el corazón de la manzana, por decirlo así, y se me perdonará si escribo más acerca de la putrefacción central que acerca de la parte exterior, todavía intacta y fragante. -Una vez que te abandonas a una metáfora, Claudio, cosa que sucede muy rara vez, la sigues demasiado lejos. Sin duda recordarás las instrucciones de Atenodoro contra esas cosas. Bueno, llama gusano a Seyano y termina con eso. Y vuelve a tu estilo habitualmente sencillo."
 
posted by Tomás at 6/10/2006 04:23:00 AM | Permalink | 0 comments
5/30/2006
Pascua Lama
Power Point sobre Pascua Lama, el proyecto que destruye Chile
http://rapidshare.de/files/21814172/CHILE.pps.html
 
posted by Tomás at 5/30/2006 07:57:00 PM | Permalink | 0 comments
5/26/2006
Mario Vargas Llosa, "Elogio de la madrastra" (fragmento)
" Nos han dejado sin secretos, mi amor. Esa soy yo, esclavo y amor, tu ofrenda. Abierta en canal como una tórtola por el cuchillo del amor. Rajada y latiendo, yo. Lenta masturbación, yo. Chorro de almíbar, yo. Dédalo y sensación, yo. Ovario mágico, semen, sangre y rocío del amanecer: yo. Esa es mi cara para ti, a la hora de los sentidos. Esa soy yo cuando, por ti, me saco la piel de diario y de días feriados. Esa será mi alma, tal vez. Tuya de ti. "
 
posted by Tomás at 5/26/2006 06:28:00 PM | Permalink | 0 comments
5/21/2006
Situación del intelectual latinoamericano
Saignon (Vaucluse). 10 de mayo de 1967A Roberto Fernández Retamar en La Habana
Mi querido Roberto:
Te debo una carta, y unas páginas para el número de la Revista que tratará de la situación del intelectual latinoamericano contemporáneo. Por lo que verás a renglón casi seguido, me resulta más sencillo unir ambas cosas; hablando contigo, aunque sólo sea desde un papel por encima del mar, me parece que alcanzaré a decir mejor algunas cosas que se me almidonarían si les diera el tono del ensayo, y tú ya sabes que el almidón y yo no hacemos buenas camisas. Digamos entonces que una vez más estamos viajando en auto rumbo a Trinidad y que después de habernos apoderado con gran astucia de los dos mejores asientos, con probable cólera de Mario, Ernesto y Fernando apiñados en el fondo, reanudamos aquella conversación que me valió pasar tres maravillosos días en enero último, y que de alguna manera no se interrumpirá jamás entre tú y yo. Prefiero este tono porque palabras como “intelectual” y “latinoamericano” me hacen levantar instintivamente la guardia, y si además aparecen juntas me suenan en seguida a disertación del tipo de las que terminan casi siempre encuadernadas (iba a decir enterradas) en pasta española. Súmale a eso que llevo dieciséis años fuera de Latinoamérica, y que me considero sobre todo como un cronopio que escribe cuentos y novelas sin otro fin que el perseguido ardorosamente por todos los cronopios, es decir su regocijo personal. Tengo que hacer un gran esfuerzo para comprender que a pesar de esas peculiaridades soy un intelectual latinoamericano; y me apresuro a decirte que si hasta hace pocos años esa clasificación despertaba en mí el reflejo muscular consistente en elevar los hombros hasta tocarme las orejas creo que los hechos cotidianos de esta realidad que nos agobia (¿realidad esta pesadilla irreal, esta danza de idiotas al borde del abismo?) obligan a suspender los juegos, y sobre todo los juegos de palabras. Acepto, entonces, considerarme un intelectual latinoamericano, pero mantengo una reserva: no es por serlo que diré lo que quiero decirte aquí. Si las circunstancias me sitúan en ese contexto y dentro de él debo hablar, prefiero que se entienda claramente que lo hago como un ente moral, digamos lisa y llanamente como un hombre de buena fe, sin que mi nacionalidad y mi vocación sean las razones determinantes de mis palabras. El que mis libros estén presentes desde hace años en Latinoamérica no invalida el hecho deliberado e irreversible de que me marché de la Argentina en 1951 y que sigo residiendo en un país europeo que elegí sin otro motivo que mi soberana voluntad de vivir y escribir en la forma que me parecía más plena y satisfactoria. Hechos concretos me han movido en los últimos cinco años a reanudar un contacto personal con Latinoamérica, y ese contacto se ha hecho por Cuba y desde Cuba; pero la importancia que tiene para mí ese contacto no se deriva de mi condición de intelectual latinoamericano; al contrario, me apresuro a decirte que nace de una perspectiva mucho más europea que latinoamericana, y más ética que intelectual. Si lo que sigue ha de tener algún valor, debe nacer de una total franqueza, y empiezo por señalarlo a los nacionalistas de escarapela y banderita que directa o indirectamente me han reprochado muchas veces mi “alejamiento” de mi patria o, en todo caso, mi negativa a reintegrarme físicamente a ella. En última instancia, tú y yo sabemos de sobra que el problema del intelectual contemporáneo es uno solo, el de la paz fundada en la justicia social, y que las pertenencias nacionales de cada uno sólo subdividen la cuestión sin quitarle su carácter básico. Pero es aquí donde un escritor alejado de su país se sitúa forzosamente en una perspectiva diferente. Al margen de la circunstancia local, sin la inevitable dialéctica del challenge and response cotidianos que representan los problemas políticos, económicos o sociales del país, y que exigen el compromiso inmediato de todo intelectual consciente, su sentimiento del proceso humano se vuelve por decirlo así más planetario, opera por conjuntos y por síntesis, y si pierde la fuerza concentrada en un contexto inmediato, alcanza en cambio una lucidez a veces insoportable pero siempre esclarecedora. Es obvio que desde el punto de vista de la mera información mundial, da casi lo mismo estar en Buenos Aires que en Washington o en Roma, vivir en el propio país o fuera de él. Pero aquí no se trata de información sino de visión. Como revolucionario cubano, sabes de sobra hasta qué punto los imperativos locales, los problemas cotidianos de tu país, forman por así decirlo un primer círculo vital en el que debes obrar e incidir como escritor, y que ese primer círculo en el que se juega tu vida y tu destino personal a la par de la vida y el destino de tu pueblo, es a la vez contacto y barrera con el resto del mundo, contacto porque tu batalla es la de la humanidad, barrera porque en la batalla no es fácil atender a otra cosa que a la línea de fuego. No se me escapa que hay escritores con plena responsabilidad de su misión nacional que bregan a la vez por algo que la rebasa y la universaliza; pero bastante más frecuente es el caso de los intelectuales que, sometidos a ese condicionamiento circunstancial, actúan por así decirlo desde fuera hacia adentro, partiendo de ideales y principios universales para circunscribirlos a un país, a un idioma, a una manera de ser. Desde luego no creo en los universalismos diluidos y teóricos, en las “ciudadanías del mundo” entendidas como un medio para evadir las responsabilidades inmediatas y concretas “Vietnam, Cuba, toda Latinoamérica” en nombre de un universalismo más cómodo por menos peligroso; sin embargo, mi propia situación personal me inclina a participar en lo que nos ocurre a todos, a escuchar las voces que entran por cualquier cuadrante de la rosa de los vientos. A veces me he preguntado qué hubiera sido de mi obra de haberme quedado en la Argentina; sé que hubiera seguido escribiendo porque no sirvo para otra cosa, pero a juzgar por lo que llevaba hecho hasta el momento de marcharme de mi país, me inclino a suponer que habría seguido la concurrida vía del escapismo intelectual, que era la mía hasta entonces y sigue siendo la de muchísimos intelectuales argentinos de mi generación y mis gustos. Si tuviera que enumerar las causas por las que me alegro de haber salido de mi país (y quede bien claro que hablo por mí solamente, y de manera a título de parangón) creo que la principal sería el haber seguido desde Europa, con una visión des-nacionalizada, la revolución cubana. Para afirmarme en esta convicción me basta, de cuando en cuando, hablar con amigos argentinos que pasan por París con la más triste ignorancia de lo que verdaderamente ocurre en Cuba; me basta hojear los periódicos que leen veinte millones de compatriotas; me basta y me sobra sentirme a cubierto de la influencia que ejerce la información norteamericana en mi país y de la que no se salvan, incluso creyéndolo sinceramente, infinidad de escritores y artistas argentinos de mi generación que comulgan todos los días con las ruedas de molino subliminales de la United Press y las revistas “democráticas” que marchan al compás de Time o de Life. Aquí ya puedo hablar en primera persona, puesto que de eso se trata en los testimonios que nos has pedido. Lo primero que diré es una paradoja que puede tener su valor si se la mide a la luz de los párrafos anteriores en que he tratado de situarme y situarte mejor ¿No te parece en verdad paradójico que un argentino casi enteramente volcado hacia Europa en su juventud, al punto de quemar las naves y venirse a Francia, sin una idea precisa de su destino, haya descubierto aquí, después de una década, su verdadera condición de latinoamericano? Pero esta paradoja abre una cuestión más honda: la de si no era necesario situarse en la perspectiva más universal del viejo mundo, desde donde todo parece poder abarcarse con una especie de ubicuidad mental, para ir descubriendo poco a poco las verdaderas raíces de lo latinoamericano sin perder por eso la visión global de la historia y del hombre. La edad, la madurez, influyen desde luego, pero no bastan para explicar ese proceso de reconciliación y recuperación de valores originales; insisto en creer (y en hablar por mí mismo y sólo por mí mismo) que, si me hubiera quedado en la Argentina, mi madurez de escritor se hubiera traducido de otra manera, probablemente más perfecta y satisfactoria para los historiadores de la literatura, pero ciertamente menos incitadora, provocadora y en última instancia fraternal para aquellos que leen mis libros por razones vitales y no con vistas a la ficha bibliográfica o la clasificación estética. Aquí quiero agregar que de ninguna manera me creo un ejemplo de esa “vuelta a los orígenes” –telúricos, nacionales, lo que quieras– que ilustra precisamente una importante corriente de la literatura latinoamericana, digamos Los pasos perdidos y, más circunscritamente, Doña Bárbara. El telurismo como lo entiende entre ustedes un Samuel Feijóo, por ejemplo, me es profundamente ajeno por estrecho, parroquial y hasta diría aldeano; puedo comprenderlo y admirarlo en quienes no alcanzan, por razones múltiples, una visión totalizadora de la cultura y de la historia, y concentran todo su talento en una labor “de zona“, pero me parece un preámbulo a los peores avances del nacionalismo negativo cuando se convierte en el credo de escritores que, casi siempre por falencias culturales, se obstinan en exaltar los valores del terruño contra los valores a secas, el país contra el mundo, la raza (porque en eso se acaba) contra las demás razas. ¿Podrías tú imaginarte a un hombre de la latitud de un Alejo Carpentier convirtiendo la tesis de su novela citada en una inflexible bandera de combate? Desde luego que no, pero los hay que lo hacen, así como hay circunstancias de la vida de los pueblos en que ese sentimiento del retorno, ese arquetipo casi junguiano del hijo pródigo, de Odiseo al final de periplo, puede derivar a una exaltación tal de lo propio que, por contragolpe lógico, la vía del desprecio más insensato se abra hacia todo lo demás. Y entonces ya sabemos lo que pasa, lo que pasó hasta 1945, lo que puede volver a pasar. Quedamos, entonces, para volver a mí que soy desganadamente el tema de estas páginas, que la paradoja de redescubrir a distancia lo latinoamericano entraña un proceso de orden muy diferente a una arrepentida y sentimental vuelta al pago. No solamente no he vuelto al pago sino que Francia, que es mi casa, me sigue pareciendo el lugar de elección para un temperamento como el mío, para mis gustos y, espero, para lo que pienso todavía escribir antes de dedicarme a la vejez, tarea complicada y absorbente como es sabido. Cuando digo que aquí me fue dado descubrir mi condición de latinoamericano, indico tan sólo una de las consecuencias de una evolución más compleja y abierta. Ésta no es una autobiografía, y por eso resumiré esa evolución en el mero apunte de sus etapas. De la Argentina se alejó un escritor para quien la realidad, como lo imaginaba Mallarmé, debía culminar en un libro; en París nació un hombre para quien los libros deberán culminar en la realidad. Ese proceso comportó muchas batallas, derrotas, traiciones y logros parciales. Empecé por tener conciencia de mi prójimo, en un plano sentimental y por decirlo así antropológico; un día desperté en Francia a la evidencia abominable de la guerra de Argelia, yo que de muchacho había seguido la guerra de España y más tarde la guerra mundial como una cuestión en la que lo fundamental eran principios e ideas en lucha. En 1957 empecé a tomar conciencia de lo que pasaba en Cuba (antes había noticias periodísticas de cuando en cuando, vaga noción de una dictadura sangrienta como tantas otras, ninguna participación afectiva a pesar de la adhesión en el plano de los principios). El triunfo de la revolución cubana, los primeros años del gobierno, no fueron ya una mera satisfacción histórica o política; de pronto sentí otra cosa, una encarnación de la causa del hombre como por fin había llegado a concebirla y desearla. Comprendí que el socialismo, que hasta entonces me había parecido una corriente histórica aceptable e incluso necesaria, era la única corriente de los tiempos modernos que se basaba en el hecho humano esencial, en el ethos tan elemental como ignorado por las sociedades en que me tocaba vivir, en el simple, inconcebiblemente difícil y simple principio de que la humanidad empezará verdaderamente a merecer su nombre el día en que haya cesado la explotación del hombre por el hombre. Más allá no era capaz de ir, porque, como te lo he dicho y probado tantas veces, lo ignoro todo de la filosofía política, y no llegué a sentirme un escritor de izquierda a consecuencia de un proceso intelectual sino por el mismo mecanismo que me hace escribir como escribo o vivir como vivo, un estado en el que la intuición, la participación al modo mágico en el ritmo de los hombres y las cosas, decide mi camino sin dar ni pedir explicaciones. Con una simplificación demasiado maniquea puedo decir que así como tropiezo todos los días con hombres que conocen a fondo la filosofía marxista y actúan sin embargo con una conciencia reaccionaria en el plano personal, a mí me sucede estar empapado por el peso de toda una vida en la filosofía burguesa, y sin embargo me interno cada vez más por las vías del socialismo. Y no es fácil, y ésa es precisamente mi situación actual por la que se pregunta en esta encuesta. Un texto mío que publicaste hace poco en la revista “Casilla del camaleón” puede mostrar una parte de ese conflicto permanente de un poeta con el mundo, de un escritor con su trabajo. Pero para hablar de mi situación como escritor que ha decidido asumir una tarea que considera indispensable en el mundo que lo rodea, tengo que completar la síntesis de ese camino que llegó a su fin con mi nueva conciencia de la revolución cubana. Cuando fui invitado por primera vez a visitar tu país, acababa de leer Cuba, isla profética, de Waldo Frank, que resonó extrañamente en mí, despertándome a una nostalgia, a un sentimiento de carencia, a un no estar verdaderamente en el mundo de mi tiempo aunque en esos años mi mundo parisiense fuera tan pleno y exaltante como lo había deseado siempre y lo había conseguido después de más de una década de vida en Francia. El contacto personal con las realizaciones de la revolución, la amistad y el diálogo con escritores y artistas, lo positivo y lo negativo que vi y compartí en ese primer viaje actuaron doblemente en mí; por un lado tocaba otra vez la realidad latinoamericana de la que tan alejado me había sentido en el terreno personal, y por otro lado asistía cotidianamente a la dura y a veces desesperada tarea de edificar el socialismo en un país tan poco preparado en muchos aspectos y tan abierto a los riesgos más inminentes. Pero entonces sentí que esa doble experiencia no era doble en el fondo, y ese brusco descubrimiento me deslumbró. Sin razonarlo, sin análisis previo, viví de pronto el sentimiento maravilloso de que mi camino ideológico coincidiera con mi retorno latinoamericano; de que esa revolución, la primera revolución socialista que me era dado seguir de cerca, fuera una revolución latinoamericana. Guardo la esperanza de que en mi segunda visita a Cuba, tres años más tarde, te haya mostrado que ese deslumbramiento y esa alegría no se quedaron en mero goce personal. Ahora me sentía situado en un punto donde convergían y se conciliaban mi convicción en un futuro socialista de la humanidad y mi regreso individual y sentimental a una Latinoamérica de la que me había marchado sin mirar hacia atrás muchos años antes. Cuando regresé a Francia luego de esos dos viajes, comprendí mejor dos cosas. Por una parte, mi hasta entonces vago compromiso personal e intelectual con la lucha por el socialismo entraría, como ha entrado, en un terreno de definiciones concretas, de colaboración personal allí donde pudiera ser útil. Por otra parte, mi trabajo de escritor continuaría el rumbo que le marca mi manera de ser, y aunque en algún momento pudiera reflejar ese compromiso (como algún cuento que conoces y que ocurre en tu tierra) lo haría por las mismas razones de libertad estética que ahora me están llevando a escribir una novela que ocurre prácticamente fuera del tiempo y del espacio histórico. A riesgo de decepcionar a los catequistas y a los propugnadores del arte al servicio de las masas, sigo siendo ese cronopio que, como lo decía al comienzo, escribe para su regocijo o su sufrimiento personal, sin la menor concesión, sin obligaciones “latinoamericanas” o “socialistas” entendidas como a prioris pragmáticos. Y es aquí donde lo que traté de explicar al principio encuentra, creo, su justificación más profunda. Sé de sobra que vivir en Europa y escribir “argentino” escandaliza a los que exigen una especie de asistencia obligatoria a clase por parte del escritor. Una vez que para mi considerable estupefacción un jurado insensato me otorgó un premio en Buenos Aires, supe que alguna célebre novelista de esos pagos había dicho con patriótica indignación que los premios argentinos deberían darse solamente a los residentes en el país. Esta anécdota sintetiza en su considerable estupidez una actitud que alcanza a expresarse de muchas maneras pero que tiende siempre al mismo fin; incluso en Cuba, donde poco podría importar si habito en Francia o en Islandia, no han faltado los que se inquietan amistosamente por ese supuesto exilio. Como la falsa modestia no es mi fuerte, me asombra que a veces no se advierta hasta qué punto el eco que han podido despertar mis libros en Latinoamérica se deriva de que proponen una literatura cuya raíz nacional y regional está como potenciada por una experiencia más abierta y más compleja, y en la que cada evocación o recreación de lo originalmente mío alcanza su extrema tensión gracias a esa apertura sobre y desde un mundo que lo rebasa y en último extremo lo elige y lo perfecciona. Lo que entre ustedes ha hecho un Lezama Lima, es decir, asimilar y cubanizar por vía exclusivamente libresca y de síntesis mágico-poética los elementos más heterogéneos de una cultura que abarca desde Parménides hasta Serge Diaghilev, me ocurre a mí hacerlo a través de experiencias tangibles, de contactos directos con una realidad que no tiene nada que ver con la información o la erudición pero que es su equivalente vital, la sangre misma de Europa. Y si de Lezama puede afirmarse, como acaba de hacerlo Vargas Llosa en un bello ensayo aparecido en la revista Amaru, que su cubanidad se afirma soberana por esa asimilación de lo extranjero a los jugos y a la voz de su tierra, yo siento que también la argentinidad de mi obra ha ganado en vez de perder por esa ósmosis espiritual en la que el escritor no renuncia a nada, no traiciona nada sino que sitúa su visión en un plano desde donde sus valores originales se insertan en una trama infinitamente más amplia y más rica y por eso mismo –como de sobra lo sé yo aunque otros lo nieguen– ganan a su vez en amplitud y riqueza, se recobran en lo que pueden tener de más hondo y de más valedero. Por todo esto, comprenderás que mi “situación” no solamente no me preocupa en el plano personal sino que estoy dispuesto a seguir siendo un escritor latinoamericano en Francia. A salvo por el momento de toda coacción, de la censura o la autocensura que traban la expresión de los que viven en medios políticamente hostiles o condicionados por circunstancias de urgencia, mi problema sigue siendo, como debiste sentirlo al leer Rayuela, un problema metafísico, un desgarramiento continuo entre el monstruoso error de ser lo que somos como individuos y como pueblos en este siglo, y la entrevisión de un futuro en el que la sociedad humana culminaría por fin en ese arquetipo del que el socialismo da una visión práctica y la poesía una visión espiritual. Desde el momento en que tomé conciencia del hecho humano esencial, esa búsqueda representa mi compromiso y mi deber. Pero ya no creo, como pude cómodamente creerlo en otro tiempo, que la literatura de mera creación imaginativa baste para sentir que me he cumplido como escritor, puesto que mi noción de esa literatura ha cambiado y contiene en sí el conflicto entre la realización individual como la entendía el humanismo, y la realización colectiva como la entiende el socialismo, conflicto que alcanza su expresión quizá más desgarradora en el Marat-Sade de Peter Weiss. Jamás escribiré expresamente para nadie, minorías o mayorías, y la repercusión que tengan mis libros será siempre un fenómeno accesorio y ajeno a mi tarea; y sin embargo hoy sé que escribo para, que hay una intencionalidad que apunta a esa esperanza de un lector en el que reside ya la semilla del hombre futuro. No puedo ser indiferente al hecho de que mis libros hayan encontrado en los jóvenes latinoamericanos un eco vital, una confirmación de latencias, de vislumbres, de aperturas hacia el misterio y la extrañeza y la gran hermosura de la vida. Sé de escritores que me superan en muchos terrenos y cuyos libros, sin embargo, no entablan con los hombres de nuestras tierras el combate fraternal que libran los míos. La razón es simple, porque si alguna vez se pudo ser un gran escritor sin sentirse partícipe del destino histórico inmediato del hombre, en este momento no se puede escribir sin esa participación que es responsabilidad y obligación, y sólo las obras que la trasunten, aunque sean de pura imaginación, aunque inventen la infinita gama lúdica de que es capaz el poeta y el novelista, aunque jamás apunten directamente a esa participación, sólo ellas contendrán de alguna indecible manera ese temblor, esa presencia, esa atmósfera que las hace reconocibles y entrañables, que despierta en el lector un sentimiento de contacto y cercanía. Si esto no es aún suficientemente claro, déjame completarlo con un ejemplo. Hace veinte años veía yo en un Paul Valéry el más alto exponente de la literatura occidental. Hoy continúo admirando al gran poeta y ensayista, pero ya no representa para mí ese ideal. No puede representarlo quien, a lo largo de toda una vida consagrada a la meditación y a la creación, ignoró soberanamente (y no sólo en sus escritos) los dramas de la condición humana que en esos mismos años se abrían paso en la obra epónima de un André Malraux y, desgarrada y contradictoriamente pero de una manera admirable precisamente por ese desgarramiento y esas contradicciones, en un André Gide. Insisto en que a ningún escritor le exijo que se haga tribuno de la lucha que en tantos frentes se está librando contra el imperialismo en todas sus formas, pero sí que sea testigo de su tiempo como lo querían Martínez Estrada y Camus, y que su obra o su vida (¿pero cómo separarlas?) den ese testimonio en la forma que les sea propia. Ya no es posible respetar como se respetó en otros tiempos al escritor que se refugiaba en una libertad mal entendida para dar la espalda a su propio signo humano, a su pobre y maravillosa condición de hombre entre hombres, de privilegiado entre desposeídos y martirizados. Para mí, Roberto, y con esto terminaré, nada de eso es fácil. El lento, absorbente, infinito y egoísta comercio con la belleza y la cultura, la vida en un continente donde unas pocas horas me ponen frente a los frescos de Giotto o los Velázquez del Prado, en la curva del Rialto del Gran Canal o en esas salas londinenses donde se diría que las pinturas de Turner vuelven a inventar la luz, la tentación cotidiana de volver como en otros tiempos a una entrega total y fervorosa a los problemas estéticos e intelectuales, a la filosofía abstracta, a los altos juegos del pensamiento y de la imaginación, a la creación sin otro fin que el placer de la inteligencia y de la sensibilidad, libran en mí una interminable batalla con el sentimiento de que nada de todo eso se justifica éticamente si al mismo tiempo no se está abierto a los problemas vitales de los pueblos, si no se asume decididamente la condición de intelectual del tercer mundo en la medida en que todo intelectual, hoy en día, pertenece potencial o efectivamente al tercer mundo puesto que su sola vocación es un peligro, una amenaza, un escándalo para los que apoyan lenta pero seguramente el dedo en el gatillo de la bomba. Ayer, en Le Monde, un cable de la UPI transcribía declaraciones de Robert McNamara. Textualmente, el secretario norteamericano de la defensa (¿de qué defensa?) dice esto: “Estimamos que la explosión de un número relativamente pequeño de ojivas nucleares en cincuenta centros urbanos de China destruiría la mitad de la población urbana (más de cincuenta millones de personas) y más de la mitad de la población industrial. Además, el ataque exterminaría a un gran número de personas que ocupan puestos clave en el gobierno, en la esfera técnica y en la dirección de las fábricas, así como una gran proporción de obreros especializados.” Cito ese párrafo porque pienso que, después de leerlo, un escritor digno de tal nombre no puede volver a sus libros como si no hubiera pasado nada, no puede seguir escribiendo con el confortable sentimiento de que su misión se cumple en el mero ejercicio de una vocación de novelista, de poeta o de dramaturgo. Cuando leo un párrafo semejante, sé cuál de los dos elementos de mi naturaleza ha ganado la batalla. Incapaz de acción política, no renuncio a mi solitaria vocación de cultura, a mi empecinada búsqueda ontológica, a los juegos de la imaginación en sus planos más vertiginosos; pero todo eso no gira ya en sí mismo y por sí mismo, no tiene ya nada que ver con el cómodo humanismo de los mandarines de occidente. En lo más gratuito que pueda yo escribir asomará siempre una voluntad de contacto con el presente histórico del hombre, una participación en su larga marcha hacia lo mejor de sí mismo como colectividad y humanidad. Estoy convencido de que sólo la obra de aquellos intelectuales que respondan a esa pulsión y a esa rebeldía se encarnará en las conciencias de los pueblos y justificará con su acción presente y futura este oficio de escribir para el que hemos nacido.
Un abrazo muy fuerte de tu
JULIO
 
posted by Tomás at 5/21/2006 01:22:00 AM | Permalink | 0 comments
5/14/2006
Leon Bix Beiderbecke, Biografia
Leon Bix Beiderbecke, nació el 10 de marzo de 1903, en Davenport, en el estado norteamericano de Iowa en el seno de una estable familia alemana de clase burguesa. De niño y coincidiendo con los sonidos de la "Original Dixieland Jazz Band", se hizo con una corneta y con 16 años comenzó a imitar los sonidos del cornetista Nick LaRocca. Davenport era un puerto del Mississippi y por allí llegaron los sonidos negros de New Orleáns a bordo de los barcos de vapor que lo cruzaban. Ingresó en una academia militar por decisión de su padre, de la que fue expulsado por sus continuas escapadas y borracheras. Iba casi todas las noches a la vecina Chicago a escuchar otra orquesta que le fascinaba: Los New Orleáns Rhythm King.
En 1922 comenzó su carrera profesional y su primer contrato en uno de aquellos barcos de vapor, le sirvió para conocer al entonces adolescente, Benny Goodman y al trombonista, Bill Rank. Un año mas tarde entró en una banda semiprofesional de nombre: "The Wolverines". Sólo Bix, podía ser considerado en aquel animoso grupo, un autentico solista de jazz. Y sólo con la ayuda de Hoagy Carmichael, amigo personal de Bix, aquélla orquesta pudo tocar algo decente. En 1924, los Wolverines fueron contratados como segunda orquesta en una sala de bailes de Broadway y Bix aprovechó aquélla ocasión para causar sensación entre los músicos blancos tal y como Armstrong lo hiciera antes entre los negros. Allí un empresario de Detroit, llamado Jean Goldkette, lo animó a que se uniera a una de sus orquestas. El experimento resultó un fracaso debido a la obligatoriedad de tocar con partituras, algo a lo que Bix, jamás se acostumbró. En 1925 graba un tema que le daría fama, popularidad y reconocimiento entre los músicos de jazz. El tema era "Davenport Blues".
Un par de años de transición entre los que destaca una nueva vuelta a la orquesta de Goldkette y en la que aparece un nuevo socio de Bix, el excelente saxofonista, Frankie Trumbauer. Cuando la orquesta de Goldkette se disolvió en 1927, ambos amigos encontraron trabajo estable y duradero en la gran orquesta de Paúl Whiteman donde permaneció hasta su muerte acaecida en 1931 como consecuencia de una pulmonía agravada por los efectos del alcohol. Tenía tan sólo 28 años.
Bix Beiderbecke, grabó en el seno de la orquesta de Trumbauer y en el periodo 1925-1929, una serie de obras maestras absolutas en la historia del jazz clásico, y su figura fue sin duda la del mejor solista de jazz blanco de aquélla época.
 
posted by Tomás at 5/14/2006 06:49:00 PM | Permalink | 0 comments
Paralelo entre Cortázar y Nietzsche
Entre los rasgos biográficos comunes, se rescatan los siguientes:
Único hijo varón, tempranamente a cargo de una familia de mujeres, este rasgo compartido parece teñir el destino de estos personajes. La precocidad en el manejo del lenguaje es otra coincidencia ya que ambos, desde la primera infancia, realizan ejercicios literarios. La entrada al mundo laboral como docentes y el abandono de estas tareas para dedicarse a su obra, escrita en el exilio voluntario, es otra coincidencia.
En cuanto al aspecto intelectual, la autora incorpora a Cortázar a una tradición filosófica —a la que pertenecen Nietzsche, Lewis Carroll, Jorge Luis Borges y Ludwig Wittgenstein— caracterizada por una concepción lúdica del lenguaje y la desconfianza ante el poder de la razón, y en duro enfrentamiento con la tradición socrático-platónica y la cartesiana.Una vez planteado el tema, se describe a grandes rasgos la posición nietzscheana tomando como punto de partida la concepción filosófica de Heráclito, para luego pasar a analizar en la obra de Cortázar cada uno de los puntos antes mencionados —si bien es cierto que el análisis se demora en el lenguaje como un juego y en el rechazo de la razón, quizá resaltando sus preferencias.
 
posted by Tomás at 5/14/2006 05:58:00 PM | Permalink | 0 comments
La singularidad:
La Singularidad ─una noción que se ha infiltrado en multitud de ambientes, y cuyo portavoz más conocido dentro del género es Vernor Vinge─ describe el agujero negro que se creará en la historia en el momento en que la inteligencia humana pueda ser digitalizada. Cuando la velocidad y el alcance de nuestra cognición se nivele con la curva de precios de los microprocesadores, nuestro «progreso» se multiplicará por dos cada dieciocho meses, y luego cada doce meses, y luego cada diez, y finalmente cada cinco segundos.Las Singularidades son, literalmente, agujeros en el espacio de los cuales no puede emerger ninguna información, y así los escritores de ciencia ficción murmuran ocasionalmente acerca de lo difícil que es contar una historia planteada tras el advenimiento de la Singularidad. Todo será diferente. Lo cual significa que el ser humano será tan diferente que lo que significa estar en peligro, o ser feliz, o sentirse triste, o cualquiera de los otros elementos que hacen que la tensión estrujar-y-soltar de un buen relato sea irreconocible para nosotros, los pre-Singularizados.
 
posted by Tomás at 5/14/2006 05:56:00 PM | Permalink | 0 comments
Dos concepciones acerca de la verdad, Fragmento de una conferencia (en inglés) de 2002, Alain Badiou sobre la verdad en Heidegger

La filosofía moderna es una crítica de la verdad como adecuación. La verdad no se limita a la forma del juicio. Heidegger plantea que es un destino histórico. Partiré de la idea siguiente: ante todo, la verdad es algo nuevo. Aquello que transmite, aquello que repite, lo llamaremos conocimiento. Es esencial distinguir la verdad del conocimiento. Es una distinción ya realizada en la obra de Kant, entre la razón y el entendimiento, y es como usted sabe una distinción de suma importancia para Heidegger, quien distingue verdad como aletheia, y entendimiento como cognición, ciencia, techne [técnica]. Aletheia es siempre y propiamente un principio. Techne es siempre una continuación, una aplicación, una repetición. Por esto Heidegger dice que el poeta de la verdad es en todo caso el poeta de una suerte de mañana del mundo. Cito a Heidegger: "el poeta habla siempre como si el ser fuera expresado por vez primera". Si toda verdad es algo nuevo, ¿cuál es el problema filosófico esencial con respecto a la verdad? Es el problema de su aparición [appearance] y de su acontecer [becoming]. La verdad se debe someter al pensamiento no como un juicio o una proposición sino como un proceso en lo real. Este esquema representa el aconteceder de una verdad. El propósito de mi charla es explicar solamente el esquema. Para que comience el proceso de la verdad, algo debe suceder. El conocimiento como tal sólo nos da la repetición, trata solamente con lo que ya es. Para que la verdad pueda afirmar su novedad, debe haber un complemento. Este complemento está confiado al azar; es impredecible, incalculable, está más allá de lo que es. Lo llamo un acontecimiento. Una verdad aparece en su novedad porque un acontecimiento memorable interrumpe la repetición. Ejemplos: La aparición, con Esquilo, de la tragedia en el teatro. La erupción, con Galileo, de la física matemática.
 
posted by Tomás at 5/14/2006 05:55:00 PM | Permalink | 0 comments
Mariano José de Larra, "Un desafío" (fragmento)
" Ayer aun hubiera dado toda mi sangre por oír un sí..., ¿por qué razón no soy ya completamente feliz? ¡Ah!, existe entre ella y entre mí un obstáculo en que se estrellan a la vez todas mis esperanzas. Dice que me ama; pero pertenece toda a su marido. Sí; la ha comprado: su cuerpo es suyo, y su alma también. Sus encantos, su amor, todo se lo ha vendido a Besford su familia. ¡Una boda por razón de estado! Y ella quiere llevar al extremo ese vil contrato. ¡Delirio! ¡Ah! ¿Cumple nuestra vida jamás lo que una vez prometió? Entramos en el mundo henchidos de esperanza: nos arrojamos llenos de alegría hacia un porvenir risueño; pero cada día que pasa se borra una ilusión, huye un placer ilusorio, se presenta en su lugar una horrible realidad, y a los veinticinco años, en la flor de nuestra vida, nos hallamos solos, aislados, desengañados y abrasados por una sed devoradora de felicidad que no se ha de satisfacer jamás. "
 
posted by Tomás at 5/14/2006 05:54:00 PM | Permalink | 0 comments
4/13/2006
Joyce Cary, Biografia (Irlanda, 1888-1957)
Novelista y poeta angloirlandés, nacido en Londonderry (Irlanda del Norte). Estudió en la Universidad de Oxford. Cary fue administrador público y magistrado en Nigeria por espacio de dos años, pero en 1920 se vio obligado a abandonar el cargo a causa de su mala salud y por las injurias de que fue objeto. Se retiró a Oxford y comenzó a escribir. En La salvación de Aissa (1932) relata el conflicto entre la cultura tribal africana y la administración británica. Cary es conocido ante todo por una trilogía constituida por Sorpresa (1941), Ser peregrino (1942) y La boca del caballo (1944). Estas tres obras fueron aclamadas por el excelente desarrollo de la trama y su creíble descripción del artista y el mundo del arte. La crítica literaria ha destacado la extraordinaria habilidad de Cary para crear situaciones cómicas.
 
posted by Tomás at 4/13/2006 06:27:00 PM | Permalink | 0 comments
Joyce Cary, "Ser peregrino" (fragmento)

Lo cierto es que la vida es dura y peligrosa: que aquel que persigue su propia felicidad, no la alcanza; que el débil ha de sufrir; que quien solicita amor se verá decepcionado; que el glotón no quedará saciado; que quien busca la paz, encuentra la guerra; que la verdad es sólo para los valerosos; que la dicha es sólo para aquel que no teme la soledad; que la vida es sólo para aquel que no teme la muerte. "

 
posted by Tomás at 4/13/2006 06:27:00 PM | Permalink | 0 comments
4/02/2006
Andres Calamaro, “Tu Pavada”
La ultima noche, que me animo a recordar
es la misma madrugada que guardaste en tu placard
la verdad es que me alegro y se muy bien que para vos,
olvidarme es tu mayor felicidad
ademas no te cuesta nada ya me conformo a ser tu juego
tu pavada hoy seria infeliz si no me haces sufrir

la primera mañana que me hiciste disfrutar
fue un domingo a la tarde en realidad
me causo y todavia llevo ese horror en mi piel
sigo vivo solo, si se lo que haces, lo que haces, si se lo que haces

nadie me va a convencer de que esto no este bien
mis lagrimas ya no hacen ruido tras la puerta todo tapa tu sonido
no me dejes nunca sin mi dosis de terror
no respiro sin esa humillacion
por favor no pares nunca mi unico orgullo es saber que sos tan puta
prohibido quejarme si yo fui tu creador
soy como frankestein pero no soy doctor

soy un enfermo el que mas te enferma
soy el que te enseño a pulirme con la lengua
tengo amigos que respiran tu conducta indecente
que te arrancarian la ropa con los dientes, con los dientes, con los dientes

me voy a llorar a la iglesia, a la mesquita
el templo el cementerio soy como un procer desbordando su tormento
para algunos soy pajero y enfermo
por fin tengo un quebranto out of the record

out of the record, nada mas es mas lindo que esto que es tan feo
pronto todos me diran no te escucho, no te veo, no te creo, no te quiero
 
posted by Tomás at 4/02/2006 02:46:00 AM | Permalink | 0 comments
4/01/2006
Emile Cioran "Me seducen las distancias lejanas, de Breviario de podredumbre"
" Me seducen las distancias lejanas, el inmenso vacío que proyecto sobre el mundo. Crece en mí una sensación de vaciedad; se infiltra en mi cuerpo como un fluido ligero e impalpable. En su avance, como una dilación hasta el infinito, siento la presencia misteriosa de los sentimientos más contradictorios que ha acogido jamás el alma humana. Soy feliz e infeliz a la vez. Estoy exaltado y deprimido, desbordado por el placer y la desesperación en la más contradictoria de las armonías. Estoy tan alegre y tan triste que en mis lágrimas se reflejan el cielo y la tierra al mismo tiempo. Aunque sea solamente por la alegría de mi tristeza, querría que no hubiera más muerte en esta Tierra. "
 
posted by Tomás at 4/01/2006 05:21:00 PM | Permalink | 0 comments
Emile Cioran, "La tentación de existir" (fragmento)
" Por cobardía sustituimos la sensación de nuestra nada por la sensación de la nada. Y es que la nada general apenas nos inquieta: vemos en ella demasiado a menudo una promesa, una ausencia fragmentaria, un callejón sin salida que se abre. Durante largo tiempo me obstiné en hallar a alguien que lo supiera todo sobre sí mismo y sobre los otros, un sabio-demonio, divinamente clarividente. Cada vez que creía haberlo encontrado, debía, tras un examen, cambiar de opinión: el nuevo elegido tenía todavía alguna mancha, algún punto negro, no sé qué recoveco de inconsciencia o de debilidad que le rebajaba al nivel de los humanos. Percibía yo en él huellas de deseo o de esperanza, o algún residuo de pesar. Su cinismo era manifiestamente incompleto. ¡Qué decepción! Y proseguía siempre mi búsqueda y siempre mis ídolos del momento pecaban en algún aspecto: el hombre estaba presente en ellos, oculto, maquillado o escamoteado. Acabé por comprender el despotismo de la especie, y por no soñar más que con un no-hombre, con un monstruo que estuviese totalmente convencido de su nada. Era una locura concebirlo: no podía existir, ya que la lucidez absoluta es incompatible con la realidad de los órganos. "
 
posted by Tomás at 4/01/2006 05:19:00 PM | Permalink | 0 comments
Emile Cioran, Biografia
Filósofo y moralista de origen rumano que escribió en lengua francesa, cuya obra nihilista e irónica es la de un pensador radicalmente pesimista. Cioran nació en la localidad rumana de Rasinari en 1911 y, tras cursar estudios de filosofía en Bucarest y escribir una tesis sobre el filósofo francés Henri Bergson (que le valió obtener en 1937 una beca del Instituto Francés), se trasladó a Francia. Tras elegir la condición de apátrida, residió en este país hasta su muerte. Su libro Breviario de podredumbre (1949), primer texto escrito en francés como desafío hacia una lengua de adopción, es una manera de mantenerse prudentemente a distancia de su afectividad y de hacer frente a la propensión a la exageración que estigmatiza en todos los comportamientos humanos. Sus otros ensayos, Silogismos de la amargura (1952), La tentación de existir (1956), La caída en el tiempo (1965), Del inconveniente de haber nacido (1973), son otras tantas acusaciones virulentas y metódicas contra las ideologías, las religiones y las filosofías inventadas por el hombre para justificar su existencia y sus actos. Convencido de la miseria fundamental de la criatura humana, de la burla de todas las cosas, ascético en extremo en su estilo y su pensamiento tanto como en su existencia, este gran admirador de los prosistas del siglo XVIII manejaba, al igual que ellos, el aforismo, el silogismo y la paradoja corrosiva. Su gusto por lo peor y su amargura apocalíptica le valieron ser presentado como un esteta de la desesperación o un cortesano del vacío, calificaciones que recibió con complacencia irónica, ya que él mismo se prestaba de buen grado a la autocaricatura al describirse a sí mismo como un sepulturero con un barniz de metafísica, un triste por decreto divino o un mortinato de clarividencia. Otras obras suyas son Ejercicios de admiración (1986) y El crepúsculo del pensamiento (1991).
 
posted by Tomás at 4/01/2006 05:17:00 PM | Permalink | 0 comments
3/28/2006
Saint-John Perse, "Pájaros (fragmento)"
" El pájaro, entre nuestros hermanos de sangre el de vivir más ardiente, conduce hasta los confines del día un singular destino. Emigrante y hechizado por el crecimiento del sol, viaja de noche, al ser los días demasiado cortos para su actividad. En época de luna gris, color muérdago de las Galias, puebla con su espectro la profecía de las noches. Y su grito entonces es el mismo grito de la aurora: grito de guerra santa a cuchillo. En el brazo de su ala, el balanceo inmenso de una doble estación y bajo la curva del vuelo, la curvatura misma de la tierra…La alternancia es su ley, su reino la ambigüedad. En el tiempo y espacio que incuba de un vuelo, su herejía consiste en vivir un verano único. Escándalo es también para el pintor y el poeta, que ensamblan estaciones en los puntos más altos de su intersección. (...) El hombre ha alcanzado la inocencia del animal. Y el pájaro, impreso en el ojo del cazador, se vuelve el cazador mismo en el ojo de la bestia, como ocurre con el arte de los esquimales. Bestia y cazador atraviesan juntos el vado de una cuarta dimensión. Marchan al fin, al mismo paso, desde la complicación de ser, hasta la felicidad de amar, dos seres ciertos, emparejados. Nos hallamos lejos de lo decorativo. Es la sabiduría perseguida como una búsqueda del alma y la naturaleza recuperada al fin por el espíritu, después de que ella todo lo cediera. Una meditación conmovedora y larga ha encontrado otra vez la inmensidad del espacio y hora en la que se extiende el pájaro desnudo, de forma elíptica, como las células rojas de su sangre. (...) Con todas las cosas errantes por el mundo, cosas al borde de la hora, van donde van todos los pájaros del mundo, a su destino de seres creados…A dónde va el movimiento mismo de las cosas, en su oleaje, adónde va el curso mismo del cielo, sobre su rueda, a esa inmensidad de vivir y crear por la que se conmovió la gran noche de mayo, van, doblando más cabos de los que crecen en nuestros sueños, y pasan, dejándonos en el océano de las cosas libres y no libres…Ignorantes de su sombra, sin saber de la muerte sino lo que de inmortal se consume en el ruido remoto de las grandes aguas, pasan, abandonándonos, y ya no somos los mismos. Ellos son el espacio atravesado por un único pensamiento. "
 
posted by Tomás at 3/28/2006 11:15:00 AM | Permalink | 0 comments
2/26/2006
Realidad Trasc...
 
posted by Tomás at 2/26/2006 09:46:00 AM | Permalink | 0 comments
2/24/2006
André Breton, "Manifiesto surrealista"
"El surrealismo se basa en la creencia en la realidad superior de ciertas formas de asociación desdeñadas hasta la aparición del mismo y en el libre ejercicio del pensamiento. Tiende a destruir definitivamente todos los restantes mecanismos psíquicos y a sustituirlos en la resolución de los principales problemas de la vida"
 
posted by Tomás at 2/24/2006 05:04:00 AM | Permalink | 0 comments
Arthur Rimbaud, Biografia
Nació en el seno de la clase media rural de Charleville, Mézières, en el Departamento de las Ardenas, en el noreste de Francia, en la calle conocida hoy como Bérégovoy. Su padre, Frédéric Rimbaud, era capitán del ejército en la guarnición de Mézières y participó en la campaña de Argelia, donde obtuvo la legión de honor. Casó con Vitalie Cuif, una joven natural de Roche, aldea cercana a Attigny, y se instalaron en Charleville. Tuvo de ella cinco hijos, Frédéric, Arthur, Victorine, Vitalie e Isabelle antes de abandonar a su familia cuando Arthur tenía siete años. La madre era una figura rígida, deseosa de educación y respetabilidad: prohibió a sus hijos jugar en la calle con los hijos de los obreros y el domingo iban todos en fila a la iglesia mientras la madre cerraba la marcha. Rimbaud detestaba la tiranía materna y se fugaba frecuentemente, pero siempre volvía al redil en Charleville, donde se aburría mortalmente.
Estudiante inquieto y burlón, era sin embargo superdotado y brillante: a los quince años ya había ganado todo tipo de premios de redacción y compuesto originales versos y diálogos en latín. Tras un concurso de composición latina sobre el tema de Yugurta, el profesor Desdouets dirá de él: «Nada banal germina dentro de esta cabeza: será un genio del Mal o un genio del Bien». En 1870 conoció a un nuevo joven maestro de retórica, Georges Izambard, que se convirtió en su primer mentor literario; los originales versos en francés del poeta alcanzaron rápidamente una calidad máxima, dentro de una estética parnasiana. En una de sus frecuentes huidas, es posible que participase brevemente en la Comuna de París en 1871, lo cual habría retratado en su poema L´Orgie parisienne ou Paris se repeuple (La orgía parisina o París se repuebla). Probablemente fue víctima de un ataque sexual por parte de soldados comuneros borrachos. Su poema Le Cour supplicié (El corazón torturado) lo insinúa. Para entonces se había vuelto anarquista, comenzó a beber y se divertía conmocionando a los burgueses locales con sus vestimentas andrajosas, sus pintadas de Muera Dios en las iglesias y su cabello largo. En una carta de 24 de mayo de 1870 enviada al representante de Le Parnasse Contemporain, Théodore de Banville, Arthur, que tenía entonces dieciséis años, afirma querer ser "parnasiano o nada". En su carta adjuntaba varios poemas, (Ophélie, Sensation, Soleil et chair), a fin de obtener su apoyo o el del editor Alphonse Lemerre. Al mismo tiempo escribía a Izambard y Paul Démenty sobre su método para lograr la trascendencia poética o el poder visionario a través de “una larga, inmensa y racional locura de todos los sentidos” (Les Lettres du Voyant- Las Cartas del vidente). Volvió a París a fines de septiembre de 1871 ante la invitación del eminente parnasiano Paul Verlaine (profundamente impresionado por la lectura de la obra maestra de Rimbaud: Le bateau ivre (El barco ebrio), mudándose por poco tiempo a la casa de Verlaine. Este poeta, que era bisexual, rápidamente se enamoró de ese sombrío y grandullón adolescente, de cabello castaño; e inmediatamente se hicieron amantes, llevando adelante una vida disoluta de vagabundos, embriagados de ajenjo y hashish. Así escandalizaron a la elite literaria parisina, indignada en particular por el comportamiento de Rimbaud, arquetípico enfant terrible. A lo largo de este período continuó escribiendo sus contundentes y visionarios versos modernos, superando a su maestro, Charles Baudelaire. La tempestuosa relación homosexual entre Rimbaud y Verlaine los condujo a Londres en 1872, abandonando el último de ellos a su esposa y pequeño hijo (a quienes solía maltratar en extremo durante las iras causadas por el alcohol). En julio de 1873, después de una pelea particularmente violenta en la estación de trenes de Bruselas, Verlaine le disparó en la muñeca a Rimbaud. Temiendo por su vida, Rimbaud llamó a la policía. Verlaine fue arrestado y sometido a un humillante examen médico legal, luego de que se considerara la comprometedora correspondencia y las acusaciones de la esposa de Verlaine respecto de la naturaleza de la amistad entre esos dos hombres. El juez fue inmisericorde y, a pesar de que Rimbaud retirase la denuncia, Verlaine fue condenado a dos años de prisión.

Rimbaud regresó a Charleville y completó su Une Saison en Enfer (Una temporada en el infierno), en prosa, ampliamente recononocida como una de las obras pioneras del simbolismo moderno, y como una descripción de aquel drôle de ménage (pareja infernal), cual fue la vida con Verlaine, su pitoyable frère (pesaroso hermano), la vierge folle (la virgen demente), de quien él era l´époux infernale (el esposo infernal). En 1874 regresó a Londres, en compañía del poeta Germaine Nouveau, y terminó de escribir sus controvertidas Illuminations, que incluyen los primeros dos poemas franceses en verso libre.

Su vida posterior (1875-1891)
Rimbaud y Verlaine se encontraron por última vez, en 1875, en Alemania, luego de que recuperara la libertad y su simulada conversión al catolicismo. Para entonces Rimbaud había abandonado la escritura y había optado por una estable vida de trabajo, harto ya de su anterior existencia salvaje, según algunos afirmaban, o en razón de que había decidido volverse rico e independiente, para después poder ser un poeta y hombre de letras libre de penurias económicas, según otros especularon. Continuó viajando extensamente, por Europa, mayormente a pie. En el verano de 1876 se enroló como soldado en el ejército holandés, para viajar gratis a Java (Indonesia), donde rápidamente desertó, regresando a Francia en barco. Viajó a Chipre y en 1880, finalmente se radica en Aden (Yemen), como un empleado importante en la Agencia Bardey. Allí tuvo varias amantes nativas y por un tiempo vivió con una abisinia. En 1884 dejó ese trabajo y se transformó en mercader cuentapropista en Harar, en la actual Etiopía. Hizo una pequeña fortuna como traficante de armas; hasta que en su rodilla derecha se desarrolló una sinovitis que degeneró en un carcinoma; lo cual lo forzó a regresar a Francia el 9 de mayo de 1891, donde días después le amputaron la pierna. Finalmente murió en Marsella, el 10 de noviembre, a la edad de 37 años, envuelto en el misterio eterno.

Influencia
Su influencia en la literatura moderna, en la música y en el arte es enorme. Su vida en París fue dramatizada en una película protagonizada por Leonardo Di Caprio, llamada Eclipse Total (1995). Rimbaud influyó en los siguientes artistas: en poetas franceses in general, en los surrealistas, en los poetas beats, en Henry Miller, Anais Nin, William S. Burroughs, Pier Paolo Pasolini, Hugo Pratt, Mário Cesariny de Vasconcelos, Klaus Kinski, Patti Smith, Bruce Chatwin, Penny Rimbaud, Jim Morrison, Bob Dylan, Richard Hell, Joe Strummer y en muchos más. Van Morrison escribió "Tore Down a la Rimbaud." El escritor de terror Thomas Ligotti es afecto a la obra de Rimbaud.

También influyó en el decadentismo. Para Rimbaud, el poeta debe hacerse vidente a través de un razonado desarreglo de los sentidos. Se trata de registrar lo inefable y para ello es preciso una alquimia verbal que, nacida de una alucinación de los sentidos, se exprese como alucinación de las palabras, al mismo tiempo, esas invenciones verbales tendrán el poder de cambiar la vida.
 
posted by Tomás at 2/24/2006 04:42:00 AM | Permalink | 0 comments
André Breton poco antes de morir, le decía a Luis Buñuel
"Hoy nadie se escandaliza", la sociedad ha encontrado maneras de anular el potencial provocador de una obra de arte, adoptando ante ella una actitud de placer consumista.
 
posted by Tomás at 2/24/2006 04:39:00 AM | Permalink | 0 comments
Referencia a André Breton
"No voy a intentar una perspectiva crítica. Podría tratar de circunscribir algunas siluetas anecdóticas: Breton jugando pelota paleta en la playa de Ouessant, Breton comentando para nosotros su sueño de la noche nterior, Breton recogiendo ágatas... SÍ, ciertos detalles son reveladores. Reconozco haberme conmovido al observar esas manos de leñador -las suyas- acariciando tan delicadamente una estatuita de la isla de Pascua, pero sin insistir, sin jugar al dilettante, o inclusive abriendo un libro como si cada página fuese una mariposa. ( ... ) Su predilección por la calle, por lo que sucede con la mayor espontaneidad, por lo que no puede ser reducido a los cálculos de los psicólogos, no tiene comparación más que con su desconfianza frente a todo lo que revelase un paroxismo voluntario, incluso "caótico", tanto en el orden afectivo como intelectual. Los "desvaríos del espíritu humano", ciertamente, pero a condición de que éstos condujesen (es una manera de decir) hacia ese precipitado límpido, esa hermosa napa de agua congelada en la montaña, que no hace ostentación de las nieblas mistificadoras". ( GÉRARD LEGRAND )
 
posted by Tomás at 2/24/2006 04:28:00 AM | Permalink | 0 comments
André Breton, Biografia
Acaso más considerado como el defensor de la ortodoxia surrealista que como escritor, aunque Breton sólo hubiera sido el guardián de aquella pureza hubiera bastado para que mereciese la admiración de cualquier amante de la literatura heterodoxa, pues el surrealismo, además de poesía, revolución y ética, también fue una de las grandes subversiones culturales -si no la más- que conociera el siglo XX. Nacido en Tinchebray (Orne) en 1896, acaso ya intuyendo que la verdad del hombre se encuentra en su subconsciente, que habría de ser la principal regla de su postulado, Breton se trasladó a París para estudiar psiquiatría. Movilizado en 1915, un año después conoce a Freud a través de sus obras y a Apollinaire a través de una sincera amistad que le unirá a él hasta la prematura muerte del poeta. Finalizada la Gran Guerra Europea, Breton regresa a París contagiado por la fiebre de las vanguardias: se adhiere al movimiento dadaista. La escritura automática Junto a dos compañeros de entonces -Louis Aragon y Philipe Soupault- fundará la revista "Littérature", en cuyas páginas comienza a gestarse el surrealismo como una escisión del dadaismo. Allí empieza a referirse Breton a la escritura automática -la que brota del pensamiento sin ningún control de la razón ni de la moral- y allí publicó, en colaboración con Soupault, "Los campos magnéticos" (1920), que pasa por ser el primer texto de la corriente. La ruptura con la negación absoluta de los dadaistas se impone. Así, en 1924 Breton publica "Manifiesto del surrealismo", al que no tardan en unirse Antonin Artaud, Paul Éluard y el resto de la plana mayor del movimiento. La nueva revista que impulsa Breton es "La revolución surrealista". La vida de la publicación se prolongará durante cinco años en los que tienen tiempo de arremeter contra toda la cultura oficial, además, claro está, de contra el sistema. Como no podía ser de otra manera, Breton no tarda en pasar de las formulaciones estéticas a las políticas. Al igual que algunos de sus compañeros surrealistas, ingresa en el Partido Comunista en 1927, seis años después será expulsado. Entre tanto, ha tenido tiempo de publicar dos de sus textos más importantes: "El surrealismo al servicio de la revolución" y "El surrealismo y la pintura", ambos datan de 1928. Fue aquel un año de gran actividad, pues también es entonces cuando Breton escribe "Nadja", su obra maestra. Viene a ser esta novela el retrato de una mujer mediante distintos fragmentos e impresiones que combinan lo mágico con lo cotidiano. Inquietudes revolucionarias El "Segundo manifiesto del surrealismo", que data de 1929, no aporta nada nuevo. Los años que siguen, Breton preside las exposiciones surrealistas que se inauguran en distintas ciudades. El haberse convertido en una suerte de comisario de la pureza del movimiento no le impide publicar textos del interés de "La inmaculada concepción" (1929), un intento de acercamiento a las patologías del lenguaje, "Los vasos comunicantes" (1932) o "El amor loco" (1937). Este último es una interpretación de las teorías de Freud basándose en un sueño propio. Ya en 1938 viaja a México, donde conoce a Trotsky y Diego Rivera. El patriarca de los surrealistas, todavía alberga algunas inquietudes revolucionarias. Ni que decir tiene que cuando aparece su "Antología del humor negro" (1940) es prohibida por la censura. Breton vivió la guerra en los Estados Unidos, exiliado en compañía de algunos artistas surrealistas como Marcel Duchamp y Max Ernst. De regreso a Francia se interesa por el ocultismo. De ello viene a dar prueba su "Arcano 17" (1945). Tres años después, todos sus versos aparecen recopilados en "Poemas". Hasta el final de sus idas, el patriarca de los surrealistas siguió publicando con regularidad artículos y ensayos. Pero, como el mismo recordaría con tristeza y asombro a Buñuel en el umbral de la muerte, ya no había nada capaz de escandalizar a la burguesía. André Breton, uno de los principales impulsores de la nueva literatura en las vanguardias, murió en París, el 28 de septiembre de 1966.
 
posted by Tomás at 2/24/2006 04:22:00 AM | Permalink | 0 comments
2/20/2006
Samuel Beckett - Manchas en el silencio (fragmento)
"-EL CLIENTE: Dios hizo el mundo en seis días, y usted no es capaz de hacerme un pantalón en seis meses.
-EL SASTRE: Pero señor, mire el mundo y mire su pantalón. Para empezar, hablemos de otra cosa, hablemos de dudas antiguas, caídas en el olvido, o reabsorbidas por elecciones que no se ocupan de ellas, por lo que se ha convenido en llamar obras maestras, malas esculturas y obras de mérito. Dudas de aficionado, claro está, de aficionado muy sabio, tal y como sueñan los pintores, que llega agitando los brazos y se marcha agitando los brazos, con la cabeza aturdida por lo que ha creído entrever. Qué tontería las preocupaciones del ejecutante, al lado de las angustias del aficionado, que nuestra iconografía de tres al cuarto ha cebado de fechas, de períodos, de escuelas, de influencias, y que sabe distinguir, hasta tal punto es sabio, entre un gouache y una acuarela, y que de vez en cuando cree adivinar lo que ama, manteniendo el espíritu abierto. Pues el pobre se imagina que nada de lo que es pintura debe serle extraño. (...) Al ser humano se le ha hecho lo imposible para que elija. Para que tome partido, para que acepte a priori, para que rechace a priori, para que deje de mirar, para que deje de existir, delante de una cosa que simplemente habría podido amar, o encontrar fea, sin saber por qué. "
 
posted by Tomás at 2/20/2006 03:27:00 AM | Permalink | 0 comments
2/10/2006
Margarita Porete, Cita
"¿ Y por qué debería conocer la Santa Iglesia a estas reinas, hijas del rey, hermanas del rey y esposas del rey? No puede ser que la Santa Iglesia las conozca perfectamente si la Santa Iglesia no está dentro de sus almas. Y nada de lo creado entra en ellas, sólo Dios, que las creó. Así, pues, nadie conoce a tales almas, salvo Dios, que está dentro de ellas." "Amiga, ¿qué queréis de mí? Yo contengo todo lo que fue y lo que es y lo que será; estoy de todo llena. Tomad de mí todo lo que os plazca: si me queréis entera, no me opongo en absoluto. Decid, amiga, ¿qué queréis de mi? Yo soy Amor, que está de todo llena: lo que vos queráis, nosotras lo queremos, amiga: decidnos llanamente cuál es vuestro deseo."
 
posted by Tomás at 2/10/2006 11:49:00 PM | Permalink | 0 comments
¿Que es Beguinas?
Las beguinas eran una asociación de mujeres cristianas, contemplativas y activas, que dedicaron su vida, tanto a la defensa de los desamparados, enfermos, mujeres, niños y ancianos, como a una brillante labor intelectual que ahora empieza a ser conocida. Organizaban la ayuda a los pobres y a los enfermos en los hospitales, o a los leprosos. Trabajaban para mantenerse y eran libres de dejar la asociación en cualquier momento para casarse.

Organización
No había casa-madre, como así tampoco una regla común, ni una orden general; sino que cerca de los hospitales o de las iglesias donde establecían sus viviendas en sencillas habitaciones donde podían rezar y hacer trabajos manuales, cada comunidad, (beguinage), estaba completa en si misma, y organizaba sus propia forma de vida con el propósito de orar y servir como Cristo en su pobreza.

Una carta de 1065 menciona la existencia de una institución similar al beguinaje de Vilvoorde en Bélgica. Desde la región de Lieja el movimiento se difundió desde el siglo XII rápidamente por Holanda, Alemania, Francia, Italia, España, Polonia y Austria. Algunos beguinages, como los de Gante y Colonia llegaron a contar con miles de integrantes. El extenso renacimiento religioso que originaron los beguinages, también trajo sociedades similares para los hombres, los Begardos.

Nombre
Sobre el el origen de los nombres beguina y begardo hay varias hipótesis:

por Lambert le Bègue, sacerdote de Lieja quien murió en 1180, después de haber gastado una fortuna en la fundación de una iglesia y claustro para viudas y huérfanos de los cruzados en su pueblo nativo.
deriva de beghen en flamenco antiguo, con el sentido de pedir (¿pedir al orar? o peyorativamente pese a que en realidad nunca pesían limosna).
por Bega, santo patrón de Nivelles, en donde, según una dudosa tradición, el primer Beguinage fue establecido.
por el hábito de color beige de lana burda, parecido al de los «humillados» de Italia.

Literatura
La beguina mística más famosa es sin duda Hadewych de Amberes (hacia 1240), autora de varias obras en poesía y en prosa. En Amar el Amor escribió:

Al noble amor / me he dado por completo / pierda o gane / todo es suyo en cualquier caso. / ¿Qué me ha sucedido / que ya no estoy en mí? / Sorbió la sustancia de mi mente. / Mas su naturaleza me asegura / que las penas del amor son un tesoro. En Alemania aparece como cumbre de la mística del amor Matilde de Magdeburgo (1207-1282), con su escrito La luz que fluye de la divinidad. Mal vista por la jerarquía eclesiática tuvo que buscar refugio en el convento de Helfta.

Como escritoras, las beguinas encontraron el obstáculo de ser laicas y mujeres, pero alegaron el mandato de la inspiración divina. En este sentido, las beguinas rivalizaron con el poder eclesiástico y su patriarcal, al considerar la experiencia religiosa como una relación inmediata con Dios, que ellas podían expresar con voz propia sin tener que recurrir a la interpretación eclesiástica de la palabra divina.

Entre las beguinas más ilustres vale la pena recordar a María d'Oignies, a Lutgarda de Tongeren, a Juliana de Lieja y a Beatriz de Nazaret, autora de Los siete grados del Amor. Se considera que las beguinas, junto con los trovadores y Minnesänger, fundaron la lengua literaria flamenca, francesa y alemana. Participaban en la apertura del saber teológico a los laicos, arrancándolo del latín clerical y vertiéndolo a las lenguas vulgares. La traducción de obras del místico alemán Johannes Eckhart y la divulgación de su propia obra le costó la hoguera en 1310 a Margarita Porete, autora de El Espejo de las Almas Simples que dice:

Teólogos y otros clérigos / no tendréis el entendimiento / por claro que sea vuestro ingenio / a no ser que procedáis humildemente / y que amor y fe juntas / os hagan superar la razón, /pues son ellas las damas de la casa.

Declinación
La condena de Margarita fortaleció a los enemigos de las beguinas y a instancias del Papa Clemente V fueron condenadas por el Concilio de Viena en 1312, que decretó que " su modo de vida debe ser prohibido definitivamente y excluido de la Iglesia de Dios"; pero esta sentencia fue mitigada por Juan XXII en 1321, quien permitió que las beguinas continuaran con su estilo de vida, ya que "habían enmendado sus formas".

Posteriormente las autoridades eclesiásticas tuvieron frecuentes roces con las beguinas y begardos. Durante el siglo XIV los obispos alemanes y la inquisición condenaron a los begardos y varias Bulas se emitieron para someterlos a la disciplina papal.

El 7 de octubre de 1452 una Bula del papa Nicolás V fomentó el ingreso de las beguinas a la orden carmelita. Para colmo, Carlos el temerario, duque de Borgoña, decretó en 1470 que gran parte de los bienes de las beguinas pasaran a manos de las carmelitas. De una u otra forma se presionó a las beguinas a ingresar a una comunidad de monjas o a disolverse. En el siglo XVI la desconfianza en las beguinas creció, pues fue frecuente que se unieran a la Reforma, especialmente al anabaptismo.

En el siglo XVIII más medidas se tomaron para refrenar a la beguinas. Sin embargo, aun había beguinas en Bélgica en el siglo XX.
 
posted by Tomás at 2/10/2006 11:46:00 PM | Permalink | 0 comments